Sergio Gorzy, ex Presidente del CCIU y referente de la colectividad judía, reflexiona sobre el aumento del antisemitismo, los prejuicios que lo alimentan y la confusión entre antisionismo y negación del derecho de Israel a existir. En un análisis que entrelaza historia, actualidad y experiencia personal, advierte sobre la normalización del discurso hostil y defiende el derecho de Israel a protegerse frente a amenazas regionales. Crédito foto: Montevideo Portal
Quería pasar a conversar de los conflictos en Medio Oriente. Tú has estado al frente del Comité Central Israelita y sos un referente de la colectividad. ¿Cómo ves la situación actual desde la comunidad judía en Uruguay?
Cuando me preguntás por la comunidad en Uruguay, creo que lo que nos importa a los judíos que vivimos en Uruguay y que somos uruguayos, es el aumento del antisemitismo. Eso es un tema que se palpa, se ve y es un problema. El tema es que, mirá, yo en un momento pesaba 25 kilos más que ahora, y creía que no comía. Creía que era un tema hormonal. Pero decía: yo no comí nada. Ahora, algo se ve que comía, porque pesaba 25 kilos más. Por lo general, el que tiene un problema, el que tiene adicción al juego, cree que no juega, que lo hace por diversión, que no está adicto. El que toma alcohol lo ves y te dice: no tomó hace días. Y ayer tomó, pero no lo toma en cuenta. Cree que no. El antisemita no se da cuenta que lo es. Entonces se inventa temas muy razonables para poder ser antisemita, creyendo que no lo es. Y ese es el punto. La frase principal que leí el otro día, Y me encantó, es: por supuesto que no es antisemita aquel que está en contra de un genocidio. Es antisemita el que cree que los judíos cometen un genocidio. Ese es el antisemita. Si yo invento que vos sos un violador, se lo digo a todo el mundo y tengo un montón de gente que dice que sí, que sos un violador. La gente está contra vos. Y vos decís: yo no violé a nadie. Y te dicen, pero perdón, ¿estás en contra de que estemos en contra de los violadores? No. Lo que estoy en contra es que yo estoy violando, cuando no violé a nadie. Entonces no hay ningún dato que demuestre que los antisemitas, que lo disfrazan de antisionismo, que además, ¿sabés lo que es antisionismo? La gente tiene que entenderlo. La gente habla de lo que no sabe. El sionismo es entender que el Estado de Israel tiene derecho a existir, con el tamaño de Tacuarembó, en un mapa rodeado de países árabes y musulmanes del tamaño de las tres américas. Yo lo digo para que la gente entienda, porque la gente no sabe. La gente habla del río al mar; la gente no sabe de qué río a qué mar. Entonces, aquellos que creen de buena fe que Palestina hay que liberarla del río al mar, que es del río Jordán al mar Mediterráneo, es lo mismo que un brasilero diga que Uruguay tiene que volver a ser la Provincia Cisplatina del Cerro a Bella Unión. Mirá vos, ¿y qué queda? Nada. Del Cerro a Bella Unión es Brasil. ¿Cómo que del Cerro a Bella Unión? Bueno, del río Jordán, del río al mar, es Palestina para los musulmanes. Los mismos que no tienen derecho las mujeres, los niños, que decapitan a los homosexuales. Todo eso tiene que ser del río hasta el mar. Y los judíos que se embromen.
“Yo le pregunto a una persona, vos, ¿del río hasta el mar negás mi existencia? Entonces no se discute más. No hay lo que discutir. Y de verdad, yo creo que la mayoría no lo hace por maldad. Lo hace simplemente por ignorancia y por preconceptos”.
Mirá, cuando mis abuelos llegaron a Uruguay, era la década del 20, y después mis otros abuelos en el 30, mi padre vivía en la Ciudad Vieja, y en las paredes, ¿sabés lo que les ponían los antisemitas de esa época, previo al nazismo? “Fuera los judíos, vuelvan a Palestina”. ¿Sabés lo que ponen los antisemitas de hoy? Fuera los judíos de Palestina. Entonces, ¿dónde tienen que estar los judíos? Nadie sabe.
¿En Uruguay crees que es un tema cultural o lo ves un tema más como un tema de índole político?
Yo creo en la publicidad. Vendo publicidad. He vendido publicidad. 2.000 años diciendo que los judíos mataron a Dios, a Cristo, a Jesús —que a su vez era judío—. Y 2.000 años de preconcepto han hecho que haya antisemitismo durante distintas épocas. En el fondo, todos han tenido alguna influencia negativa hacia los judíos. Y no hay nada más hermoso, para el que tiene un preconcepto descubrir: ¿viste cómo son? Antes estaba mal visto ser antisemita. Ahora está mal visto defender a los judíos. Está mal visto. Te dicen: “Yo sé que no es tan así, pero a mí no me pidas la opinión”. ¿Sabés cuánta gente conozco? Esto es mundial, como que la grieta política del mundo hace que cada uno toma las banderas que cree. Y algunos toman las banderas de una cosa. Y bueno, caímos en esa volada. Los judíos éramos los comunistas para los nazis y somos los capitalistas para los comunistas. Siempre tenemos la culpa. Marx era comunista. Todos los que inventaron el comunismo, el socialismo eran todos judíos. ¿Vos sabés que los estatutos de los sindicatos del Uruguay están escritos con letras en hebreo? Del idioma yiddish, de los judíos que vinieron de Europa, que fueron los que crearon los sindicatos. ¿O vos te pensás que vinieron ricos de Europa? Vinieron escapados e hicieron los sindicatos acá. En esos mismos sindicatos hoy solamente les preocupa que Israel no se pueda defender mucho. Entonces lo califican de genocidio y ya desvalorizan cualquier cosa. En esos mismos sindicatos. Muchos de esos sindicatos ¿Si no conocen ni la historia de sus propios sindicatos van a conocer lo que pasa en Medio Oriente?
En el tema puntual de la guerra en Irán, ¿cómo viste la decisión del inicio de los bombardeos por parte de Israel y Estados Unidos?
Acá hay un tema que viene de mucho tiempo atrás. Irán —todo el mundo lo dice— financia a Hezbolá, financia a Hamás, financia a los terroristas hutíes de Yemen. Y están bombardeando desde mucho antes de este bombardeo. Y a su vez el Ayatollah, mientras vivía, decía que quería borrar a Israel del mapa. Y que querían hacer bombas atómicas. Yo pregunto, ¿qué haría cualquier otro país del mundo? Si no se defendería. Entonces dejalos, pobres locos. Si quieren tener bombas atómicas, qué tengan ¿Quieren borrar el mapa? Bueno, no les caemos bien. Que tiren una bombita atómica. ¿Cuál era la idea? No, pero tienen grupos terroristas alrededor tuyo que tiran bombas todos los días. Y déjalos, pobrecitos. Si viste que, como tenemos buenos refugios, muere poca gente. Ah, ¿quieren dejar que muera gente para que la gente se sensibilice? Tampoco se van a sensibilizar. Después del 7 de octubre, el 8 de octubre ya había gente preocupada por lo que iba a hacer la respuesta de Israel. Habían matado y secuestrado niños, gente, ancianos, todo, y lo televisaron. Y ya la gente, pero ojo, ojo, ojo, que no son todos iguales, ojo lo que van a hacer. ¿Pero tenés dos palabras para decir de lo que hicieron? Nada. Pero ojo, ojo, cuidado. Hay un preconcepto, yo no tengo dudas. Mirá, la primera ministra de Israel, Golda Meir, en la época en que las mujeres solamente acá en el Río de Plata estaban para cocinar y para lavar la ropa —pero tienen que inventar cosas, viste—, allá la mujer era la primera ministra. Y ella dijo bien claro: prefiero vuestras condenas, a vuestras condolencias. Ya está. Las condolencias después del nazismo fueron geniales. Pero no van a poder más. Nos vamos a defender. Por más que critiquen, que pongan carteles, que hagan alarde de ignorancia, no se discute. Yo no discuto. Yo le pregunto a una persona, vos, ¿del río hasta el mar negás mi existencia? Entonces no se discute más. No hay lo que discutir. Y de verdad, yo creo que la mayoría no lo hace por maldad. Lo hace simplemente por ignorancia y por preconceptos.